Licitud del tratamiento de datos personales

📕 Una entidad puede tratar datos personales solo en ciertos casos que impliquen siempre la necesidad de este tratamiento (base jurídica para el tratamiento): 

  •  La necesidad para ejecutar un contrato que afecte al usuario o para ejecutar medidas precontractuales presentadas por él (por ejemplo, una dirección de entrega); 
  • La  necesidad para respetar una obligación legal (por ejemplo, el número de seguridad social para las declaraciones sociales obligatorias); 
  • La necesidad para proteger los intereses vitales del interesado o de otra persona física (por ejemplo, el nombre para una hospitalización); 
  • La necesidad para el desempeño de una misión de interés público o relacionada con el ejercicio de la autoridad pública en la que participa el responsable del tratamiento de los datos (por ejemplo, la situación fiscal por parte del servicio tributario); 
  •  La necesidad del tratamiento de datos con base en el interés legítimo del responsable de este o de un tercero, salvo si prevalecen los intereses o los derechos y libertades fundamentales del interesado (por ejemplo, los datos de conexión con fines estadísticos). 

En ausencia de una de esas necesidades, el interesado debe dar su consentimiento expreso (acción positiva).